Mex. 1 de mayo del 2024
Mi
querida madre:
Me siento triste y desolado
cuando pienso en ti no sé cómo, pero siento que no estoy bien. Ojalá pudiera
estar a tu lado ahora querida abuelita, para traerte una tacita de café. Todos
estos últimos años han sido difíciles, pero nos estamos sosteniendo de cierta
manera. Esta mañana me levanté temprano, justo antes del amanecer, porque había
escuchado algo que he estado oyendo a través de mis sueños desde hace bastante
tiempo, escuché una voz que cantaba un hermoso canto, después empecé a oír
lamentos. Cuando recuperé el sentido me di cuenta de que esta voz provenía de
todas partes y que era imposible determinar si era de adentro o fuera de mí.
Tengo miedo de perder la cabeza. No puedo confiar esto a nadie, ni siquiera a
mis amigos porque me pueden llamar loco y siempre los oigo hablar mal de mí, sé
que esta carta nunca te llegará, madre no sé por qué escribo esta carta, cuando
no puedes leerlo, descansa en paz abuelita y por favor perdóname por elegir
caminos que me han alejado de ti, fuiste la única que me apoyabas, incluso en
mis locuras, proyectos y manualidades. Creo en algo en lo que nunca he creído,
creo que todavía estas aquí, que mi vida no ha terminado para siempre y que en
algún lugar todavía existes. Y que tu vida no se detuvo aquí…
Te
quiere tu nieto.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario